lunes, 10 de noviembre de 2008

Declaración Universal de los Derechos del Chorro

Una más de las cosas sin solucionar del gobierno: la inseguridad. "El que no afana es un gil", que otra frase mas inteligente de Enrique Santos Discépolo. No sabemos si reir de la ironía, llorar de la impotencia o putear de la bronca de las circunstancias que ponen en riesgo algo mas preciado que nuestra propiedad: nuestra vida. Pareciera en desde algunos sectores de la sociedad que estamos destinados los que nos rompemos el lomo a que nos afanen por el hecho de haber buscado estar así con nuestros objetivos cumlidos. Todos los años nos encontramos noticias (o peor aún somo parte de ellas) en los cuales hay violentos robos seguidos de muerte, ¡solo por diversión!.

El dolor acumulado de transforma en bronca, sumado al dolor de la impotencia perdemos nuestros cabales hasta pensar frases como "hacen falta los militares" o "hay que matarlos a todos", pareciendo inútiles todas las medidas tomadas por nuestros dirigentes. Fueron éstos mismos diligentes que año tras año hicieron de éste país un emporio del liberalismo, donde los aplazos en las escuelas no son aplicables, donde las FF.SS. son un símbolo de burla, donde el más vivo es el que no paga, y tantos otros defectos que hacen a nuestro país.

Debo decir que estoy impresionado con el proyecto de Daniel Scioli (gobernador de la Provincia de Buenos Aires) de bajar la edad de imputabilidad dos años más de la establecida para una mayor prevención del delito. Ésta idea viene planteada desde que el cruel homicidio perpetrado por tres menores a un ingeniero de San Isidro frente a toda su familia. Esos pendejos hijos de puta amparados por una serie de tratados mal concebidos por nuestra Constitución, cuentan alegremente los hechos, como si se tratara de un partido de fútbol. Digo que estoy impresionado por la enorme pelotuez que podría resultar de ésto, ya que cada vez los delicuentes son mas chicos a merced de un forro de turno que los educa hacia esas crueldades.

Otra cosa que debería llamarnos la atención es la facildad con la que se empeña la Justicia y demás poderes en buscar "represores de la última dictadura" dándole una celeridad procesal sin precedentes, extendiendo tiempos de prisión preventiva, otorgando privilegios a la aportación de pruebas (exclusivamente testimoniales en su mayoría). ¿No se contradicen un poco éstos mecanismos con la enorme cantidad de tratados que hemos adherido? ¿Porqué ahora la Cámara de Casación emite un plenario donde dice que los delicuentes deben esperar su condena en libertad? (léase, lector, en sus casas sin cumplir la prisión preventiva). Autos y vistos, los hijos de puta sueltos reinciden en sus delitos, mientras que para los crímenes de 30 años atrás (ojo lector, jamás he negado en ningún punto de este blog la existencia de ellos) la celeridad procesal es sin precendetes.

Una vez mas escribo una opinión corta y triste de cosas que me revuelven las tripas de la bronca y la impotencia de vivir bajo un gobierno de traidores a la Patria, de cagones, de estúpidos... ¡imberbes!, hubiera dicho quien alguna vez fue su líder.

El día que toda esa bola de escritos que figuran en nuestra Carta Magna sean extensivos a la víctima o le metan un palo en el orto a algún agente de poder seguramente podremos hablar de DD.HH. sin tanta parafernalia setentista, ubicándonos de una puta vez en el año 2008. Y los delicuentes que se vayan a la puta que los parió.

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