jueves, 22 de enero de 2009

Un futuro negro y promisorio

Por primera vez en la historia, el país mas poderoso del mundo tendrá un presidente negro: Barack Obama asume con el número 44 en su orden. Vencedor por el partido demócrata opositor al candidato oficialista Mc.Cain, éste afroamericano, hawaiano, hijo de un padre inmigrante keniano, será el nuevo presidente de los EE.UU. Es en el contexto de un Estados Unidos paranoico en ámbitos que van desde la crisis económica hasta un nuevo posible ataque terrorista donde un presidente reconoce que la primera será de la que les va a tomar varios años salir.

Aparece Obama con promesas que cambiarían el esquema convencional de esa Nación, tales como los servicios médicos y de seguridad social gratuitos, los cuales allá no existen mas allá de sus constantes ideales democráticos y de libertad.
Cristiano y abortista, propone a su vez promover ese crimen “saludablemente”.

Propuso además dar marcha atrás con las acciones bélicas de su antecesor Bush, tales como cerrar la base militar de Guantánamo en la isla de Cuba y el retiro de sus tropas de Irak y Afghanistán. Éstas medidas sin duda son las primeras que observan el mundo entero, también quizás las que mas alivian a esos sectores del mundo y pueden dar lugar a nuevas acciones por parte de Al Qaeda.
Cabe aclarar que las acciones de Bush a nivel bélico, se debieron al sanguinario y suicida ataque del 9/11 en World Trade Center, un evento que comparable con el ataque japonés a Peral Harbour en 1941. Las reacciones “preventivas” de Bush no tuvieron ningún éxito pues jamás se encontró a Bin Laden ni las famosas armas de destrucción masiva en Irak, sólo llevó muerte y destrucción a los pueblos incluidos los mismos estadounidenses. Es en Guantánamo donde los prisioneros de esas guerras sospechados de ser miembros de la red terrorista Al Qaeda están privados de su libertad sin condena ni cargos. Mientras el mundo está expectante del repliegue militar, habrá que ver si realmente tiene los efectos deseados.

Una guerra civil en el siglo XIX entre los bandos de los de “La Unión” y los “Confederados” que dejó miles de víctimas en ese país, fue producto del debate sobre el sí o el no a la esclavitud de los individuos afroamericanos. La victoria del General Grant contra el Gerenal Lee dio punto final al enfrentamiento sobre el cual triunfó La Unión (conocidos también como los del norte), pero no fue suficiente para terminar con la segregación racial. Personajes como Abraham Lincoln, John Fitzgreald Kennedy, Martin Luther King y Malcom X, pagaron con su propia vida el precio de la voluntad de querer vernos todos iguales ante el mundo sin importar el color de piel, todo esto durante el siglo XX. Mientras se combatía a los nazis o a la U.R.S.S., claros ejemplos de totalitarismo, racismo y doctrinas antidemocráticas, en EE.UU. los afroamericanos carecían de derechos civiles. ¿Será Obama la revancha de esa guerra de razas que sin embargo nunca hizo de esa Nación un país débil?.
Obama es así visto como una esperanza en el país mas poderoso del mundo y en todos los sectores de la Tierra. Temas como la inmigración prometen por su palabra dar un giro inédito al respecto. No sabemos si un día recibirán a los balseros cubanos con un abrazo de bienvenida, o darán de tomar agua a los mexicanos perdidos en el desierto de Sonora, pero la esperanza en alguien que habla de haber padecido cosas similares con ahora el poder del pueblo en sus manos podría cambiar la historia. Un futuro de un país abierto a brindar servicios de salud a sus habitantes sin importar su clase social y sin enviar a sus ciudadanos a morir a vanas guerras, hablaría de una Nación inédita en sus tantas versiones que ha tenido en la historia. Es un futuro en manos de un negro, pero promisorio.

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