
No lector, no se trata ni de Crespo, ni de Cruz, ni de Ledesma ni del pase de Mascherano al Milan. En el país del arte la cosa esta tensa.
"Crisis en Italia", rezaba este mediodía el noticiero y no dejaba de mostrar imágenes de un senado italiano que parecía el mismo que tenía Argentina en el 2001. "La situazione in Italia é come quella dell´ Argentina 6 anni fa" (la situación en Italia es como aquella de Argentina 6 años atras), me decía una persona muy querida desde mi amada ciudad de Roma.
Todo parece un revés interminable para el gobierno de Romano Prodi, votado por varios millones de "coglioni" (boludos) italianos como los llamó el ex primer ministro Berlusconi en la última campaña que significó una derrota para continuar en su mandato. La realidad en Italia y también en el continente europeo es muy dura mas allá del gran ejemplo histórico que son para otros paises como el nuestro el cual creció en gran modo gracias a la inmigración europea. Bueno, la contradicción está dada aquí por hecho de la llegada de inmigrantes de Europa Oriental y África, ha provocado grandes inestabilidades en la sociedad europea dando lugar a serios inconvenientes y demás cuestiones que hicieron lugar entre muchas cosas a la aparición de la sombra de la xenofobia. No quiero parecerme al alcalde de Los Simpsons hechándole la culpa a la inmigración de todos los problemas (más allá de un marcado aumento de la delincuencia), sino que la cuestión radica en esa maldita moneda unificadora de economías y provocadora de inflación: el Euro.
El euro aparece luego de años de debate en el parlamento de la Unión Europea el 1/1/2002 en los cajeros autmáticos de Italia en este caso, poniendo de la cabeza a varios comerciantes y demás operadores del "vecchio conio" (la Lira italiana), para poder satisfacer el equivalente de su vuelto a los compradores y vendedores. Italia es y ha sido siempre un país donde prevaleció el trabajo como actividad de importancia para el crecimiento, con el mismo se pagan salarios o sueldos producto del bien o servicio producido... ese tema en relación a los testimonios de una inflación del 100% desde que cambió la moneda no ha entrado a debate en las autoridades.
La cosa era así de simple: 2.900 liras (aprox.) = 1 Euro. ¿Pero que pasó? En vez de mantenerse los precios en proporción a como estaban en liras, la economía de mercado hizo este efecto: supongamos que una manzana que costaba efectivamente 2.9000 Liras, pasó a costar 2,9 Euros. Un aumento de un 100% exacto, se nos acabó el cambio a favor, se nos acabaron los viajes a Europa.
Producto de esta crisis, ayer se le acabó lo que se daba al premier Romano Prodi, al perder por una amplia mayoría en el voto de confianza que debía otorgar el senado para su continuidad, en una sesión en la que hubieron frases del tipo "sei un pezzo di merda", "cornutto", y festejos con champagne por la caída del premier. Que curioso sería que en Argentina alguna vez el Honorable Congreso de la Nación (¿honorable?), pueda expedir un voto de confianza sobre el podej ejecutivo y este decidir su futuro.
Considerando los posibles festejos de Berlusconi y la posibilidad que llegue nuevamente al poder por desición de Napolitano, presidente de Italia, o que éste llame a elecciones, el futuro de Italia pareciera ser tan ignoto como el de nuestro país a fines del 2001. Si señores, los países desarrollados del primer mundo tienen los mismos problemas que los subdesarrollados. Es por este último detalle que me dediqué a escribir este artículo, ya que tanto vemos y nos horrorizamos por nuestro pasado político y vemos como ejemplo a otros grandes países, veremos que le depara a nuestra "segunda madre patria".
A uds italianos amigos: FORZA ITALIA!
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